Intervención de la Canciller María Ángela Holguín durante la II Reunión Ministerial Celac-UE

17/07/2018
Intervención de la Canciller María Ángela Holguín durante la II Reunión Ministerial Celac-UE

 

Bruselas, Bélgica (jul. 17/18). La Canciller María Ángela Holguín, durante su intervención en la reunión de Ministros de Relaciones Exteriores Celac-UE, agradeció el apoyo y la cooperación de la Unión Europea para la construcción de la paz en Colombia; destacó la labor de Federica Mogherini por su especial compromiso con la paz y el acompañamiento del representante Eamon Gilmore al proceso.

En este escenario también destacó los retos de la cooperación futura para la implementación de la Agenda 2030, que permita a los países diseñar políticas con una visión más amplia para erradicar la pobreza, garantizar la seguridad alimentaria y mejorar los niveles de salud, educación y trabajo de las poblaciones.

A continuación, las palabras de la Ministra de Relaciones Exteriores, María Ángela Holguín, durante la II Reunión Ministerial Celac-UE


Señora Alta Representante para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad de la Unión Europea, S.E. Federica Mogherini.

Señor Ministro de Relaciones Exteriores de El Salvador, S.E. Carlos Alfredo Castaneda Magaña.

Ministros de Relaciones Exteriores de los países de la Celac y de la Unión Europea.

Quisiera expresar nuestra satisfacción por este nuevo encuentro entre las dos regiones. América Latina y el Caribe y la Unión Europea nos encontramos inexorablemente unidos por nuestra historia.

En la actualidad ambas regiones tenemos retos considerables. Para enfrentarlos, las instituciones democráticas que hemos construido con tanto esfuerzo, son fundamentales para continuar asegurando el bienestar y progreso de nuestros ciudadanos.

Quiero aprovechar esta oportunidad para agradecer el apoyo y la cooperación de la Unión Europea y sus países miembros para la construcción de la paz en Colombia.

La Unión Europea nos ha acompañado desde el inicio de los diálogos de paz.

Quiero agradecer especialmente a Federica Mogherini por su especial compromiso con la paz en mi país, su representante Eamon Gilmore que nos ha acompañado en estos años.

Agradecemos igualmente el apoyo a través del Fondo Fiduciario y de manera bilateral la cooperación en distintas áreas. Adicionalmente, la Unión Europea nos ofrece créditos financieros a través del Banco Europeo de Inversión por 400 millones de euros. Agradecemos este profundo compromiso de Europa con la paz y el futuro de Colombia.

Pensando precisamente en ese bienestar es que, en el 2011, cuando el mundo comenzaba a buscar un nuevo marco de desarrollo que permitiera continuar con los Objetivos de Desarrollo del Milenio, en la Cancillería colombiana le propusimos al mundo lo que hoy conocemos como los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Con la perspectiva de la Cumbre de Rio+20 sobre Desarrollo Sostenible de 2012, teníamos el compromiso de buscar la manera de seguir mejorando la calidad de vida de la gente y las estrategias para erradicar la pobreza y así mantener el equilibrio de nuestro planeta.

Ahora los Objetivos de Desarrollo Sostenible como fundamento de la Agenda 2030, en la cual todos tenemos tareas y debemos rendir informes, parecen algo natural y evidente pero no lo era hace apenas un par de años.

Algunos no querían perder el financiamiento que tenían con los ODM, otros no querían más responsabilidades aparte de ofrecer financiamiento y otros sencillamente no querían marcos tan completos para medir políticas públicas.

Así como fuimos socios en la construcción debemos seguir trabajando conjuntamente para la implementación y debemos mantener la cooperación entre los países, en especial entre nuestras regiones, y contar con la participación del sector privado y de la sociedad civil.

Colombia fue el primer país en incorporar los ODS en su Plan Nacional de Desarrollo. Y además contamos con una Comisión Intersectorial que se ocupa de la implementación de la Agenda 2030. Desde marzo de 2018, se creó una política pública con compromisos precisos de todas las entidades para su implementación y cumplimiento.

Dicho documento de política pública desarrolla adicionalmente, una estrategia de metas regionalizadas para cerrar brechas ambientales, sociales y económicas a nivel local y regional, donde tenemos los mayores retos de desarrollo sostenible. 

Así mismo, en julio de 2016, presentamos el primer Informe Nacional Voluntario y hoy precisamente estamos presentado el segundo informe ante el Foro Político de Alto Nivel en Nueva York.

En dichas presentaciones hemos buscado compartir lecciones aprendidas y señalar oportunidades de cooperación con otros países. También participamos en iniciativas globales como la liderada por Dinamarca de P4G o de Suecia de Gpsdd (Global Partnership for Sustainable Development Data).

Considero que nuestro trabajo futuro lo debemos enfocar en el cierre de brechas entre unos y otros. Debemos encontrar los mecanismos que nos permitan a todos trabajar al mismo ritmo.

Si unos países avanzan en la implementación de los ODS y otros no, finalmente nuestras sociedades, así como el Planeta no reciben los beneficios de esta ambiciosa agenda.

Para la cooperación futura podemos diseñar políticas con una visión más amplia que nos permita erradicar la pobreza, garantizar la seguridad alimentaria y mejorar los niveles de salud, educación y trabajo de nuestras poblaciones.

Políticas que nos permitan innovar, crear ciudades sostenibles, con métodos de producción y patrones de consumo que tengan en cuenta el cambio climático. En nuestras metas también debemos ser conscientes del manejo del agua, de la protección de los océanos y de la naturaleza y de la energía renovable.

Y por supuesto, complementamos nuestra ambiciosa agenda con la búsqueda de la paz, la justicia, la igualdad de género y el fortalecimiento de las instituciones.

Estas dimensiones del desarrollo hacen parte de una sola agenda y esta es una de las grandes contribuciones de los ODS y de la Agenda 2030. Por eso, cuando pensemos en cooperación a futuro podemos enfocarnos en casos concretos, pero con enfoque global e integral.

Así como cuando propusimos que los ODS fueran precisos, creemos que también podemos ser creativos y encontrar la manera de implementarlos con iniciativas puntuales y de gran impacto.

Quiero referirme al tema de las drogas que la Alta Representante mencionó como uno de los temas importantes para trabajar las dos regiones.

Quisiera destacar que la Declaración de Sofía, aprobada durante la vigésima reunión de alto nivel del mecanismo de cooperación en materia de drogas el mes pasado, reitera el compromiso de las dos regiones con el documento de resultados de la Ungass 2016 y enfatiza que este representa el consenso de alto nivel en materia de política de drogas.

Este tema es de vital importancia para mi país, es una lucha que no cesará hasta que logremos erradicar completamente los cultivos de droga.

No quiero terminar sin referirme a la crisis humanitaria en Venezuela y a los miles de venezolanos que estan cruzando la frontera buscando un lugar que les dé protección.

Quiero hacer un llamado nuevamente al Gobierno de Venezuela para que abra un canal humanitario y así su población pueda recibir medicamentos y alimentos que la comunidad internacional ha ofrecido.

Hemos visto con gran preocupación en los últimos días la movilización de armamento y aviones de combate hacia la frontera con nuestro país, que amenazan la estabilidad de la región. Estas acciones no contribuyen al mantenimiento de un clima de Paz que es imperativo mantener.

Vemos con gran preocupación la delicada evolución de la situación en Nicaragua y expresamos nuevamente nuestra solidaridad con las familias de cientos de personas que han perdido la vida desde el 18 de abril.

Tal como hemos expresado ante el Consejo Permanente la OEA, Colombia apoya todos los esfuerzos que se hagan para terminar con la ola de violencia. Los informes emanados de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y sus recomendaciones, son una hoja de ruta cuya implementación debería lograr un mejoramiento de la situación.

En todos nuestros países, la democracia y la defensa de las instituciones y del estado de derecho son la garantía de transparencia, bienestar y progreso para nuestras poblaciones. Por eso, reafirmamos una vez más nuestro compromiso para trabajar conjuntamente para que ellas perduren en nuestras regiones.

La gobernabilidad democrática nos permitirá mantener el ritmo de implementación de los ODS y la Agenda 2030 y así transformar nuestras naciones. Seguimos con el objetivo de encontrar esa estrategia duradera que armonice el bienestar del ser humano con la conservación de nuestro planeta.

Muchas gracias.

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